El programa municipal “Torrent Verd – Voluntariat d’Estiu” combina vigilancia forestal, formación especializada, restauración ambiental y sensibilización ciudadana durante las semanas de mayor riesgo
Los participantes actúan en El Vedat, la Serra Perenxisa y el barranc de l’Horteta, con el apoyo de profesionales de la prevención y las emergencias
El Ayuntamiento de Torrent desarrolla una nueva edición de “Torrent Verd – Voluntariat d’Estiu”, el programa municipal de voluntariado ambiental para la prevención de incendios forestales que, entre el 20 de julio y el 16 de agosto, reúne a más de 25 participantes comprometidos con la vigilancia, conservación y protección de los espacios naturales del término municipal.
La campaña forma parte del programa autonómico PIFVOL 2026, destinado a impulsar actividades de voluntariado ambiental para prevenir incendios forestales. El Ayuntamiento de Torrent ha sido incluido entre las entidades beneficiarias por la Generalitat Valenciana, cuyo objeto es respaldar este tipo de iniciativas preventivas y de sensibilización ambiental.
El concejal de Medio Ambiente, José Gozalvo, ha destacado que “Torrent vuelve a movilizar a jóvenes y voluntarios de diferentes edades para reforzar la vigilancia de nuestros montes durante el momento más delicado del verano. Su implicación, unida al trabajo de los servicios municipales y de los profesionales de las emergencias, constituye una herramienta fundamental para anticiparnos a cualquier riesgo y proteger nuestro patrimonio natural”.
Más de 25 participantes y grupos adaptados a diferentes edades
El programa ha conseguido reunir a más de 25 personas distribuidas en grupos semanales y organizadas según sus perfiles y capacidades. Entre ellas se encuentran desde participantes jóvenes integrados en un grupo junior hasta voluntarios de mayor edad y experiencia.
Aunque la mayoría son vecinos y vecinas de Torrent, la convocatoria también ha atraído a participantes procedentes de otros puntos de España, que durante su estancia se alojan en la cabaña forestal de la Cañada del Conill.
La iniciativa está especialmente orientada a fomentar la participación juvenil y ofrecer una experiencia práctica en contacto con el medio natural, combinando vigilancia preventiva, sensibilización ciudadana y formación ambiental. Desde su planteamiento inicial, el programa fue concebido para actuar durante los meses de mayor riesgo en espacios como El Vedat, la Serra Perenxisa y el barranc de l’Horteta.
“Además de reforzar la prevención, ofrecemos a los participantes conocimientos y herramientas que les permiten comprender mejor el funcionamiento de nuestros ecosistemas, detectar posibles riesgos y convertirse en transmisores de una cultura de respeto y cuidado del entorno”, ha señalado Gozalvo.
Vigilancia estratégica en los parajes naturales de Torrent
Los equipos desarrollan rutas y guardias preventivas en los puntos más sensibles del término municipal, distribuyendo su presencia de manera estratégica:
El Vedat, como principal pulmón verde residencial de Torrent; la Serra Perenxisa, con puestos de vigilancia en el área recreativa de la Pedrera y la zona alta de la cantera; y el Barranc de l’Horteta, especialmente en el entorno del Clot de Bailón.
Las labores permiten reforzar la detección temprana de comportamientos de riesgo, acumulaciones de residuos, presencia de vegetación seca o cualquier incidencia que pueda comprometer la seguridad de los espacios forestales.
El Centro de Educación Ambiental de El Vedat funciona como espacio de referencia para la coordinación de las actividades y la realización de las sesiones formativas, con el apoyo técnico de Natura y Cultura Servicios Ambientales S.L.
Formación especializada en prevención y emergencias
La vigilancia se complementa con una amplia agenda formativa en la que participan profesionales y entidades vinculadas a la prevención de incendios y la atención de emergencias.
Los voluntarios han recibido instrucción especializada de la empresa pública VAERSA, así como visitas y sesiones prácticas impartidas por Protección Civil y la organización Bombers pel Món.
Durante estas actividades han aprendido a interpretar diferentes capas de cartografía digital, localizar puntos sobre el terreno, realizar lecturas precisas de coordenadas y transmitir correctamente una ubicación en caso de detectar una incidencia.
Esta formación práctica permite que los participantes conozcan los protocolos básicos de actuación y dispongan de herramientas útiles para desenvolverse con mayor seguridad en el medio forestal.
Restauración del suelo en la Serra Perenxisa
En el área recreativa de la Pedrera de la Serra Perenxisa, los voluntarios han desarrollado actuaciones de restauración y protección del suelo mediante la construcción de estructuras conocidas como “medias lunas”.
Estas pequeñas barreras artesanales, realizadas con materiales naturales del entorno, permiten retener el agua de lluvia, conservar la humedad del terreno y reducir la pérdida de suelo provocada por la erosión y las escorrentías.
La actuación contribuye a mejorar la capacidad de recuperación de una zona especialmente seca y degradada, favoreciendo la regeneración de la vegetación y aumentando la resiliencia del ecosistema forestal.
Protección de la biodiversidad en el Clot de Bailón
En el entorno del Clot de Bailón, dentro del barranc de l’Horteta, el voluntariado combina las rutas de vigilancia con actividades de seguimiento y conservación de la fauna.
Entre ellas se encuentra la utilización de trampas específicas para monitorizar las poblaciones de tortugas, identificar ejemplares autóctonos y ayudar a controlar la presencia de especies exóticas invasoras que pueden alterar el equilibrio del ecosistema.
Estas tareas permiten obtener información sobre la biodiversidad del paraje y concienciar a los participantes sobre los efectos que puede provocar la introducción o abandono de especies no autóctonas en el medio natural.
Retirada de especies invasoras, residuos y biomasa seca
El programa incluye también la retirada de vegetación exótica perjudicial, como el Ailanthus o la Cylindropuntia, especies que pueden extenderse rápidamente y desplazar a la flora propia del entorno.
Asimismo, los participantes recogen los residuos encontrados durante cada ruta y colaboran en la retirada de biomasa seca, ayudando a mantener los montes más limpios y a reducir la presencia de combustible vegetal que podría facilitar la propagación de un incendio.
A estas actividades se suma un taller de carpintería y reutilización de materiales en el que los voluntarios han fabricado cajas nido para murciélagos utilizando palés reciclados, promoviendo al mismo tiempo la economía circular y la protección de especies beneficiosas para el ecosistema.
Nuevos desafíos medioambientales, memoria y movilización ciudadana
La programación ha incorporado una visita al Museu Comarcal de l’Horta Sud, donde los participantes han conocido el proyecto “Salvem les fotos”, una iniciativa ciudadana surgida tras la DANA de 2024 para recuperar fotografías y recuerdos familiares dañados por las inundaciones.
La actividad permitió reflexionar sobre la vulnerabilidad del territorio ante los nuevos fenómenos meteorológicos extremos y la capacidad de la sociedad civil para organizarse y colaborar frente a una catástrofe natural.
El barranc de l’Horteta, uno de los espacios en los que se desarrolla el voluntariado, posee además un especial valor ambiental y social después de las importantes transformaciones sufridas como consecuencia de la DANA.
La sensibilización se traslada a las redes sociales
Una de las principales novedades de esta edición es la transformación de la campaña divulgativa. Frente al tradicional reparto de folletos, el programa apuesta por contenidos digitales y publicaciones en redes sociales para extender entre la ciudadanía las recomendaciones destinadas a prevenir incendios y evitar comportamientos imprudentes en el monte.
Los participantes reciben formación en videocreación y comunicación digital, de manera que puedan elaborar materiales sencillos, atractivos y adaptados a los nuevos canales de información. El objetivo es multiplicar el alcance del mensaje preventivo y recordar que la protección de los espacios naturales depende del compromiso conjunto de toda la sociedad.
Gozalvo ha afirmado que “las redes sociales nos permiten llegar a muchas más personas, especialmente a la población joven. Queremos que los propios voluntarios sean protagonistas y que trasladen a la ciudadanía lo que están aprendiendo sobre prevención, biodiversidad y buenas prácticas ambientales”.
Un programa con vocación de continuidad
El Ayuntamiento de Torrent ha valorado positivamente la respuesta obtenida y el desarrollo de las actividades durante las primeras semanas de la campaña.
Los equipos técnicos municipales y los propios participantes, a la vista del positivo balance de la campaña PIFVOL 2026 y de la respuesta ciudadana, han comenzado ya a analizar posibles mejoras y a diseñar nuevas líneas de actuación para la próxima convocatoria, con el objetivo de dar continuidad al programa y consolidarlo como un auténtico escudo verde para los espacios naturales de Torrent.
“Cada voluntario aporta tiempo, compromiso y responsabilidad. Su trabajo no solo ayuda a prevenir incendios, sino que contribuye a formar una ciudadanía más consciente y preparada. Torrent seguirá apostando por una prevención activa, participativa y basada en la educación ambiental”, ha concluido José Gozalvo.




















